Saludines, saludines y mucho amor.
Volvamos al anecdotario. Cuántas cosas se aprenden en la vida diaria. Hace algunos años tuve una discusión (de ésas que hay que andarse con pies de plomo para que no se pongan feas) con uno de mis compañeros de la escuela. El tema eran sus acusaciones de misoginia y bestialismo que según él estaban muy presentes en Twilight.