Cap 9 30 dias para recordar

Por Sarah Catheryn   Publicado a las  9:23 p. m.   0 comentarios

9 de mayo Tomando helado de chocolate
9 de Mayo:
Impaciente no era la palabra correcta, asustada peor. Creo que no había palabra que describa como me sentía, creo que el beso con Edward me había dejado tonta, tonta al extremo de tener casi toda la ropa de mi armario tirada en la cama para buscar que ponerme.
Tonta.
Cogí un jean que me quedaba muy armado y una blusa azul, recordaba a la perfección que Edward me había dicho que ese color me quedaba muy bien. Lo aprovecharía. O No?
¡Diablos!
¿Desde cuando me preocupa que Edward me vea con algo que le gusta o no? Creo que esto se me esta saliendo de las manos.


Cogí una opción “B” y entre al baño con dos blusas, una blanca y una azul. No se porque razón pero ahora sentía miedo de cambiarme de ropa en mi habitación y lo hacia en el baño. Bueno el baño quedaba en mi habitación, pero me encerraba en el baño para vestirme. Tal vez se debía a que más de una vez me he topado a intrusos en mi dormitorio y hasta en mi cama.
Me duche con toda la calma del mundo pensando en el trabajo que nos había mandado a hacer el patán de Emmet. A quien mas se le podría ocurrir algo asi? Definitivamente solo a el.
¿Donde les gustaría perderla virginidad? Puag. Estaba segura que Edward y yo recibiríamos un par de insultos por andar por ahí preguntando eso, pero preferiría los insultos virtuales a los faciales. No soportaría que alguien me diga que era una malcriada pervertida.
Definitivamente no se donde me gustaría, si me lo preguntaran a mi tal vez me pondría roja y contestaría: ES UNA BROMA? ALEJENSE DE MI.
Creo que podría ser en la playa, o en un lugar muy muy muy romántico, con luz tenue y rosas. Tal vez con velas y música. Mierda. Que pretende Emmet con esto? Volverme loca o hacer que me acueste con Edward?
Sera que yo ya…Dios yo habré perdido la virginidad con Edward?
Yo me habré acostado con el?
¡Definitivamente eso era algo que debía recordar ya!
Maldita cabeza rara.. y ahora? No me puedo poner a hacer un trabajo sobre eso sin saber si yo… Si yo me acosté con el.
Deje los pensamientos ahí, porque sino tomarían un rumbo peligroso y y a sentía el agua mas caliente de lo que realmente estaba. ¡Yo con Edward en una cama, desnudos! Waoo… mejor lo dejamos ahí.
Me vestí apresurada con temor de queme haya demorado demasiado, trate de olvidar el tema para no estar con la mente perturbada o con una sonrisa estúpida toda la tarde.
No me decidía que blusa ponerme si la blanca o la azul, así que Salí en sostén y con ambas blusas en la mano, viéndolas y tratando de decidir.
-Creo que la azul hace que tu piel luzca más hermosa –dijo esa voz, esa perfecta voz que justo ahora hacia que mis mas pecaminosos pensamientos regresen a donde estaban cuando aun estaba en la ducha.
Edward, Edward sin camiseta acostado en mi cama.
Y yo sin blusa viéndolo con la boca abierta.
-Queee…
-Discúlpame, no quería que me encuentres así, pero es que hace tanto calor aquí adentro –dijo mientras pasaba una de sus manos por su cabello –hasta me tentó la idea de meterme a la ducha contigo.
Estoy soñando? ¡Despierta estúpida despierta!
Cerré los ojos y agite la cabeza fuertemente con miedo de sentirme estúpida, pero cuando los volví a abrir el Edward de mis sueños y que sueños… había desaparecido.
Estaba sola en mi dormitorio, irónicamente el aire acondicionado prendido y la ventana cerrada pero sin seguro. Creo que con alguna otra intención la deja asi.
Empecé a reír como tonta y me tire en la cama dejando ambas blusas a mi lado. No paraba de reírme cuando escuche que alguien abría mi ventana.
Waooo este Edward si que era real y estaba hermoso.
-Ups –dijo mientras su mirada se ubicaba en mi pecho.
-Dame un minuto –dije sonrojada y agarrando la blusa blanca, me la puse de un tirón y regrese la mirada para verlo.
El estaba aun sentado en mi ventana, pero con el cuerpo hacia afuera y tapándose los ojos con una mano.
-Ya puedes ver –dije sonrojada –siento ese recibimiento.
-por mi no te preocupes –dijo con una sonrisa picara. Luego viola blusa azul encima de mi cama y me miro de nuevo.
-te puedo pedir un favor? –dijo con su hermosa voz y mirándome fijamente
-Adelante.
-Te puedes poner esta? –dijo mientras agarraba la blusa azul –el azul te sienta mejor, hace que piel se vea mas hermosa.
Se acerco hacia mi y sin dejar de verme tomo el filo de mi blusa y empezó a tirarlo para arriba. El no despegaba sus ojos de los míos, en ningún momento sentí una mirada morbosa o algo malo. El me quito la blusa, extendió su mano para darme la otra, beso mi frente y se volteo para no incomodar me mientras me cambiaba.
Esto debía ser un truco de mi mente sucia.
-Ya puedes voltear –dije cuando ya me había cambiado.
-Perfecta –dijo sonriendo.
-Gracias.
-Nos vamos? –pregunto señalando la ventana.
-Creo que podemos usar la puerta –dije señalando el incomodo yeso que aun debía quedar en mi pie un par de días mas.
Edward me llevo a una heladería muy linda, pidió una mesa un poco alejada y con solo dos asientos, teníamos una vista muy bonita.
Cuando llego la camarera me sorprendió la amabilidad con la que lo trataba.
-Edward, que gusto verte de nuevo –saludo.
-Igualmente –contesto Edward.
-Bella –dijo mientras me sonreía amablemente, le devolví la sonrisa inmediatamente aunque conun poco de recelo.
-Pedirán lo mismo de siempre? –dijo a rubia camarera
-Si, lo mismo de siempre –ordeno Ed.
Espere que ella se vaya para preguntarle a Edward que era lo mismo de siempre, pero solo me contesto “espera y veras”
La mesera no demoro mucho en traer dos gigantes copas de helado.
A Edward le puso en frente una en la que resaltaba el color blanco del helado y la jalea de chocolate que se esparcía por los lados, mientras la mía era toda de chocolate, podía distinguir helado de chocolate jalea de chocolate y hasta chispas de chocolate. Waoo…
-Esto no hará que aumente 10 libras? –dije en son de broma.
-No, para nada –dijo metiendo una cucharada de su helado en mi boca –solo 5.
Reímos juntos. Cada día le encontraba a Edward una nueva virtud. Ya sabia que era caballeroso, guapo, tierno, alegre, divertido y hoy en mi casa descubrí lo sexi que puede ser.
Pero ahora lo sentía como mi alma gemela, tan espontaneo. Alguien con quien podía ser yo misma, aunque claro yo misma no se ni quien soy.
-Esta delicioso Edward-dije cuando probe mi copa.
-Lo se, siempre pides lo mismo –dijo de forma sobrada.
-te estas aprovechando porque justo ahora sabes mas de mi que yo misma verdad? –dije enarcando una ceja.
-Pregunta lo que quieras –se mofo.
-Color favorito?
-Depende del dia. Apuesto que querías vestirte de blanco porque el dia esta claro y algo helado.
-Dia de la semana favorito?
-Sábado, no tenemos clases y siempre hacíamos algo divertido e improvisado.
-Comida favorita?
-Big Mac con extra tocino.
-Mc Donald’s?
-Exacto.
Reímos juntos una vez mas.
-Uno de estos días podemos ir a comer hamburguesas –dijo guiñándome un ojo.
-Me encanta la idea –conteste.
Edward estiro su mano y metió en mi boca una cereza mientras me miraba con sus hermosos ojos verdes.
Nos pusimos a jugar con el helado y Edward mancho mi nariz con jalea de chocolate mientras yo le lanzaba chispitas de chocolate en su cabello.
-Hey! Mi cabello no –decía entre risas.
-Tu te lo buscaste –conteste ahogándome entre risas
-No me vas a creer quienes acaban de entrar justo aquí –dijo tratando de acompasar su respiración.
-Quien? –pregunte siguiendo su mirada.
Justo un par de mesas delante dela nuestra se encontraban Alice y Jasper.
-Tal vez están haciendo su tarea… ¡Mierda! –dije golpeando la mesa.
-Que paso? –pregunto Edward asustado.
-Olvide la portátil –confesé avergonzada.
-Tranquila, aun es temprano, podemos ir a tu casa para hacer la pregunta. Que opinas?
-Perfecto –conteste con una amplia sonrisa.
Salimos escondiéndonos de Alice y Jasper, caminamos por la ciudad un momento, en silencio y con las manos entrelazadas. No me molestaba caminar así, al contrario me di cuenta que me agradaba y me sentía feliz estando con Edward.
El camino a casa fue divertido, íbamos escuchando música y cantando. Debo admitir que Edward cantaba como un arcángel, hermoso, eso era algo mas para apuntarlo a su favor, mientras yo cantaba como si tuviera una moneda atorada en la garganta.
Al llegara casa Charlie ya se encontraba en ella, por lo que nos daño el plan de estar “solos” en casa haciendo el deber.
-Me puedo quedar si quieres –se ofreció Edward
-No te preocupes, mejor lo hacemos mañana con mas tranquilidad –conteste.
-Mañana vengo entonces?
-Si, te estaré esperando –sonreí y me baje de carro.
Justo en ese momento escuché la puerta del lado del conductor abrirse y cerrarse fuertemente.
-Espera –dijo Edward acercándose y tomándome por la cintura –cuídate.
-Tu también cuídate.
Nos abrazamos por un largo instante y luego no separamos, Edward beso la comisura de mis labios y subió a su coche.
Espero hasta que entre a casa y luego se marcho.
Charlie estaba dormido en el sofá, no me había dado cuenta de la hora, eran ya las 11 de la noche. Bese su frente y subí a mi dormitorio.
La tarde con Edward había sido fantástica y se me había ido extremadamente rápido. Me puse la pijama y me metí en mi cama, cansada, sorprendentemente cansada.
El cansancio me estaba venciendo y me encontraba al borde del sueño cuando sentí el motor de un carro, haciendo un ruido que me molestaba, realmente era un zumbido sordo. Pero me molestaba, no se ni como lo había alcanzado a escuchar.
Me levante un poco aturdida y sin abrir la cortina de la ventana espié a quien quiera que no me dejaba descansar. Vi el mismo coche que jure haber visto ayer. El mismo coche rojo.
Había un chico que miraba hacia mi ventana, no estaba soñando, lo podía ver claramente. La luz de mi dormitorio estaba apagada y eso ayudaba a que el no me vea mientras yo lo podía observar sin preocuparme.
Era alto, con cabello oscuro y piel oscura. Miraba hacia mi dormitorio con la mano en la cabeza, como si estuviera analizando la posibilidad de saltar hacia mi ventana.
Me estremecí y pensé en llamar a Charlie pero estaba congelada viendo como el chico este estudiaba o al menos eso creía yo; como entrar a mi casa?
Se subió en su coche y se fue rápidamente, sin ver hacia atrás.
No se como llegue a mi cama y con toda la confusión encima agarre mi celular y escribí un mensaje.
Edward creo que vi a alguien abajo, en la puerta de mi casa… Parecía estar espiando, suena ilógico pero me asuste.
Espere su contestación, pero el sueño me gano.

Acerca del Autor

Nos dedicamos a brindar información a todos los fans de la Saga Crepúsculo. Desde entonces nos hemos encargado de cubrir premieres, eventos, actualizar día a día nueva información sobre el cast. Después de que terminó la épica Saga en Noviembre del 2012, seguimos los proyectos de cada actor como corresponde.
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