Capítulo 14: Descubrimientos
BELLA POV
-¿Hola? ¿Victoria eres tú?-pregunté, mientras que al otro lado de la línea no se escuchaba más que silencio, quizá había marcado erróneamente el número telefónico que Victoria me dio-Soy Bella
-Hola, Bella, si soy Victoria, ¿cómo estás? Pensé que no me llamarías-dijo mientras por el rabillo del ojo observaba como Alice, la cual iba vestida con una falda negra con flores estampadas en diferentes tonos azules conjuntada con una camiseta de hombreras negra al igual que sus brazaletes negros y unos altos tacones azules (FP), comenzaba a partir en trocitos pequeños la lechuga, la cual añadiría a la ensalada que estaba preparando, pues eran las 2 de la tarde, y ambas estábamos muertas de hambre, y no era para menos pues habíamos agotado todas nuestras energías esta mañana, ya que habíamos pasado horas de un lado para otro, pues gracias a dios ya habíamos acordado la fecha con el sacerdote que nos casaría a Edward y a mí en una catedral muy antigua y bonita de Chicago, en realidad había muchas bonitas, pero elegí esa por la simple y sencilla razón de que en esa catedral fue donde Carlisle y Esme se casaron, y bueno supuse que a Edward le gustaría la idea. También habíamos elegido las flores que decorarían la iglesia y la casa de Esme, -ya que a Edward le pareció muy buena idea celebrar la recepción en casa de sus padres- e incluso nos había dado tiempo a mirar un poco el menú que ofreceríamos en dicha recepción; realmente había sido una semana de locos, prácticamente me levantaba a la misma hora que lo hacía Edward, para después pasarme el día entero recorriendo Chicago junto a Alice, y en alguna que otra ocasión junto a Esme, para más tarde llegar a casa súper cansada, aunque eso no me impedía pasar mis horitas con Edward cuando llegaba a casa, momentos en los que aprovechaba para comérmelo a besos antes de ir a dormir rodeada siempre pos su dulce abrazo.
Y bueno, hoy era Jueves, y como mañana por la tarde Edward y yo viajaríamos a Forks, pues Alice me había dado la tarde libre para que pudiera preparar todas mis cosas, gesto que realmente agradecí, pero en vez de pasar toda la tarde haciendo maletas, decidí quedar con Victoria, ya que no había tenido oportunidad de hacerlo a lo largo de la semana, y tenía muchísimas ganas de pasar un rato con mi amiga.
-Muy bien, siento no haberte llamado antes, pero he estado algo ocupada-me excuse mientras jugaba con la hebilla de mi cinturón rosa, el cual conjuntaba muy bien con los pantalones cortos color rosa descastado que vestía y que combinaban muy bien con la camiseta básica de rayas horizontales color rosa, salmón y blanco y las sandalias planas blancas que estaba usando (FP)
-No te preocupes Bells, no pasa nada-dijo sinceramente
-Bien, me alegra escuchar eso-sonreí-bueno y dime ¿estás libre esta tarde?-pregunte a la vez que observaba como la delgada figura de mi cuñada se movía de un lugar a otro dentro de las 4 paredes de la cocina, no pude evitar sonreír ¿acaso nunca se podía estar quieta?
-Sí, esta tarde no tengo nada que hacer-contesto a mi pregunta
-Oh genial, eso quiere decir que podríamos quedar a tomar algo ¿no?-sugerí entusiasmada ante la idea
-Sí, eso sería genial Bells
-Ok, conoces la cafetería "Black cefeé" que hay cercar de Cloud Gate (FP)
-No, en realidad no conozco nada de esta ciudad, ya sabes apenas llegue el Domingo, y no he podido hacer demasiado turismo-dijo apenada
-Mmm, recuérdame que me encargue de eso, no sabes lo hermosa que es esta ciudad, prometo ser tu guía-asegure para después escuchar una risita al otro lado del teléfono
-Te tomo la palabra- yo sonreí
-Eso está hecho, bueno pues ya que no conoces ningún restaurante, ¿qué te parece si te doy la dirección de donde vivo y quedamos en mi casa?
-Sí, está bien, no creo que tengo problemas en conseguir un taxi y darle tu dirección-dijo riendo-espera voy a por un trozo de papel y un lápiz-dijo por lo que pocos minutos después Victoria había apuntado la dirección del departamento
-Si tienes problemas en encontrar el edificio llámame ¿vale?-
-Vale, aunque con las indicaciones que me has dado no creo que los tenga-dijo riendo ya que le había descrito como 3 veces el edificio en el que Edward y yo vivíamos
-No te rías, solo me cercioro de que no te pierdas Vicky-dije sonriendo
-Vale, oye ¿Te importa si me llevo a la niña?
-No claro que no, es más me encantara verla nuevamente-dije ya que Rachel, la pequeña niña de Victoria me había robado el corazón aquella tarde en el parque, es que era tan tierna…
-Vale, muchas gracias Bella, nos vemos esta tarde vale, iré sobre las 6, Rachel tiene que dormir la siesta-dijo
-Muy bien, pues nos vemos a las 6, un beso Victoria, adiós-dije despidiéndome
-Adiós Bells, un abrazo-dijo antes de cortar la llamada.
Suspire mientras dejaba el móvil sobre la encimera de la cocina, verdaderamente me sentía afortunada de que Victoria hubiera entrado nuevamente en mi vida, esta vez no permitiría que perdiéramos el contacto nuevamente.
-¿Segura que no quieres quedarte esta tarde Alice? Estoy segura de que Victoria te simpatizaría muchísimo-dije mientras abría la nevera para sacar algo de zanahoria rayada para añadir a la ensalada
-Me encantaría, lo sabes, pero he quedado con Jasper-dijo Alice, a la cual le había pedido que se quedara a comer conmigo hoy, ya que no me gustaba tener que comer sola todos los días, y ella felizmente había aceptado a quedarse, por lo que yo antes de llamar a Victoria había preparado algo de pasta, ya que como era de suponer el Martes fui al supermercado e hice la compra, así que la nevera de casa ya estaba más que preparada para todo el mes; Cuando terminamos de hacer la ensalada, pusimos un par de cubierto en la mesa para después sentarnos en esta a comer mientras charlábamos y reíamos sobre cosas que realmente no tenían mucho sentido, pero que nos hacían reír como un par de tontas atolondradas.
Después de comer ambas estuvimos un rato en el salón viendo la televisión, ya que Alice no se iría hasta las 4, por lo que aun podríamos pasar un rato juntas.
-¿Has hablado con Jacob y Vanessa esta semana?-pregunto Alice, la cual se encontraba imitando mi postura ya que estaba semi tumbada en el sofá a la vez que apoyaba sus pies sobre la mesa, mientras que con una mano sostenía el mando a distancia para así poder comenzar a pasar canales, ya que no había nada interesante en ninguno, por lo que se dedicaba a hacer zapping-Es que yo no he hablado con ellos…
-Hable con Jake el Martes, lo llame para preguntarle como había salido su entrevista de trabajo-le respondí
-¡Oh! Es cierto, y dime ¿qué te dijo?-pregunto Alice emocionada, por lo que yo sonreí
-Pues me dijo que si conseguía el puesto de trabajo lo llamarían el Miércoles-dije recordando la conversación que tuve con mi hermano-así que espere hasta el Miércoles, y por la noche lo llame, estaba tan feliz cuando me dijo que lo habían contratado y que empezaría a trabajar en el polideportivo el próximo Lunes de Julio-lo cual sería la semana que viene ya que estábamos en los últimos días del mes de Junio.
-Eso es genial, Jacob y Vanessa se quedaran en Chicago-dijo alegremente Alice, pues sabio con certeza que ella quería muchísimo a esos dos y que los consideraba realmente como de la familia, sobre todo a Vanessa, ya que con ella tenía muchísimas cosas en común, entre las cuales se encontraba la rara obsesión por ir de compras y pasar horas y horas probándose ropa…
-Sí que lo es, para mí es como un sueño que Jacob se quede aquí, lo echaba de menos,-dije sinceramente ya que él era una persona tan importante en mi vida, le debía tanto….- además el también se escuchaba tan feliz de quedarse en Chicago-dije pensativamente al recordar la conversación telefónica que había tenido anoche con él…
Inicio flash Back
-¡Me lo han dando Bella! ¡Lo he conseguido! –exclamo al otro lado de la línea cuando le pregunte sobre la entrevista de trabajo, y a pesar de no poder verlo sería capaz de jurar que habría estado dando volteretas durante horas tras saber la noticia, él siempre era tan hiperactivo- ¡Vanessa y yo nos quedaremos en Chicago!
-Oh dios Jake, eso es genial, es perfecto-dije totalmente emocionada-este trabajo te hará crecer en el mundo del deporte, y quién sabe, hoy estarás entrenando a un equipo de chavales, pero mañana podrías estar entrenando a un equipo muy importante-dije ya que el trabajo que había conseguido consistía en entrenar a un equipo de chicos entre 17 y 19 años que solamente competían contra equipos de Estados Unidos, pero que realmente eran buenos, por lo que se les consideraban promesas del futbol americano, o eso me había dicho Jacob.
-Lo sé Bells, estoy tan contento, y bueno, a Vanessa le encanta la idea de quedarse en Chicago, pues la ciudad le ha encantado, y eso realmente me alivia, si ella no hubiera estado de acuerdo, hubiera sido tan difícil para mí rechazar el trabajo…pero lo habría hecho. - murmuró
-Bueno deja de pensar en lo que hubiera pasado si Vanessa no hubiera estado de acuerdo-dije-además Vanessa iría a donde tu vayas, ella está completamente enamorada de ti, Jake la tienes loquita-dije riendo ante mi último comentario.
-Lo sé,-dijo riendo antes de ponerse serio- y créeme que yo haría lo mismo por ella-dijo muy sinceramente-también he hablado con mi madre y Charlie, ellos se han puesto realmente felices cuando les he dado la noticia-dijo felizmente
-¿Me estás diciendo que soy la ultima de la familia en enterarme?-dije fingiendo estar ofendida
-Ja Ja Ja no te enfades Bells, que te hubieras enterado antes si hubieras contestado mis llamadas esta mañana ¿dónde te habías metido?-dijo
-Emmm… lo siento Jake pero tenía el móvil en silencio, pues estaba con Alice en una iglesia-conteste
-¡¿En una iglesia? Que pasa que ahora Alice y tú os vais a hacer monjas-se burlo-eso no le gustará nada a Edward y a Jasper-dijo riendo
-No tonto, estábamos hablando con un sacerdote, ya sabes me caso en dos meses…-sonreí a pesar de que él no pudiera verme
-Ahhh es cierto, ya casi se me había olvidado que mi pequeña hermana se casaba-dijo bromeando-Charlie me conto que ibas a visitarlo este fin de semana, ¿Por qué quieres provocarle un infarto antes de tiempo? Tu padre es demasiado joven Bells-dijo y yo puse los ojos en blanco
-Así es, este fin de semana Edward y yo iremos a ver a Charlie y a Sue-dije-y gracias por tu apoyo, ¿sabes? Ya tengo bastante con lidiar con un Edward acojonado como para que vengas tú a darme semejantes ánimos.
-¡¿Edward esta acojonado?-dijo entre carcajadas, mierda no debí haberle dicho eso, ahora se la iba a pasar burlándose de él.
-Sí, un poquitín, pero no le vayas a decir que te lo he contado Jacob Black - dije severamente, aunque él seguía riendo
-Vale, vale, seré una tumba-otra carcajada-aunque no es para menos Bella, yo también estaría un poco acojonado-dijo riendo aun
-Genial-murmure cansinamente
-Es broma Bella, además tanto tú como yo sabemos que a Charlie Edward le simpatiza muchísimo, y aunque le joda admitirlo tanto como a mí, ese tío te hace inmensamente feliz, por lo que Charlie no se pondrá difícil
-Ves Jacob, esta clase de ánimos son mucho mejores que los anteriores-dije satisfecha-así si se puede hablar contigo-dije para después escuchar una pequeña carcajada al otro lado de la línea
-¿Se puede saber porque te ríes ahora?-dije frunciendo el ceño
-Porque eres una refunfuñona-dijo volviendo a reír
-Oh, vale, pues como al parecer todo lo que te digo te hace gracia, mejor seguimos hablando en otro momento, antes de que me enfade lo suficiente como para ir hasta donde se encuentra tu trasero y patearlo-dije
-Eso sería divertido, apuesto a que no puedes pillarme, soy más rápido que tú-dijo burlándose, por lo que yo en respuesta bufe
-Adiós Jake, eres insoportable-
-Adiós gruñona, te quiero, y sé que en el fondo tú también-dijo riendo, para después cortar la llamada.
Yo sonreí involuntariamente, pues sus bromas a veces me sacaban de mis casillas, pero él era así, y me gustaba ese Jacob, a pesar de que en ocasiones provocara que enormes ganas de matarlo rodaran por mi cabeza
Fin flash Back
-Sí que debe estar feliz-dijo Alice-se ve a leguas que él te quiere mucho, si no fuera porque os queréis como hermanos de sangre, Edward tendría mucho por lo que preocuparse
-Yo jamás podría ver a Jacob de otra forma que no fuese como un hermano, y estoy segura de que él tampoco, me vio crecer, y siempre me considerara su hermanita pequeña, a la que debe cuidar como solía decir Charlie, y yo siempre lo veré como mi hermano mayor, al cual siempre admirare muchísimo-
-Si conozco esa sensación-dijo Alice para después suspirar-yo realmente adoro al tonto de Emmett y al gilipollas de Edward, no sé qué haría sin ellos-dijo y yo sonreí, pues sabía que a pesar de que Alice siempre quiso tener una hermanita para poder "jugar a las muñecas" con ella, estaba más que feliz de tener a unos hermanos tan increíbles como lo eran Emmett y Edward
-Si realmente son un par de idiotas-dije riendo a la vez que le quitaba de las manos el mando a distancia a Alice, ya que lo único que hacía era pasar y pasar canales, pero nunca dejaba uno y eso me ponía nerviosa. Ella no intento quitármelo de las manos, como solía hacer, simplemente me saco la lengua para después mostrarme una cálida sonrisa
-Te has enamorado mi hermano por lo tanto estas enamorada de un idiota-dijo riendo Alice. Y si, quizá me hubiera enamorado de un idiota, pero era el idiota mas adorable del mundo, un idiota que con tan solo mirarme provocaba que miles de sensaciones diferentes aparecieran en mi, que sentimientos tan puros hicieran que mi cuerpo reaccionara al tenerlo cerca, un idiota que cuando me acariciaba y besaba hacia que mis huesos temblaran, que mi mundo girara a su alrededor, y que todo excepto el y yo desapareciera, solo él y yo…
-No importa, algún defecto tenía que tener ¿no?-dije bromeando
-Mi hermano no es perfecto Bella-dijo sonriendo mi cuñada
-Para mí lo es-dije sinceramente
-Eres una tonta enamorada ¿lo sabías?-dijo burlándose de mi-cada vez que hablas de él se te cae la baba, voy a tener que comprarte un babero la próxima vez que vayamos a hablar de Edward
-No es cierto-dije defendiéndome, aunque en realidad sabia que las palabras de Alice eran muy ciertas- Además me gustaría que te vieras la cara cuando hablas de Jasper-dije riendo yo ahora al ver como sus verdes ojos se iluminaban.
-Tonta-dijo dándome un codazo, por lo que mi sonrisa aumento pese a que me había propinado un buen golpe-hablando de Jasper, cuando pase todo esto de la boda, Jasper me ha dicho que quiere que vayamos a Australia, quiere que conozca a sus abuelos…-dijo Alice feliz, pero a la vez note que estaba algo inquieta
-Wou, pensé que Jasper y Rosalie no tenían más familia-dije
-Y no la tienen en Estados Unidos, pero es Australia están sus abuelos, y dos tíos, incluso creo que tienen un par de sobrinos-dijo pensativamente
-Pues yo no los vi en la boda de Rosalie y Emmett-dije intentando recordad a algún familiar de los hermanos Hale, pero no recordaba a nadie
-Rosalie y Jasper no se llevan muy bien con sus tíos, al parecer hace años cuando sus padres aun vivían intentaron robarles dinero, y después hubo muchísimos problemas con la herencia, pues no querían que Jasper y Rosalie se quedaran con todo el dinero pese a ser ese el deseo que sus padres habían expresado en su testamento-dijo, y la verdad que algo de eso me había comentado Edward, pero nunca profundizamos el tema, ya que lo único que sabía es que tanto Jasper como Rosalie tuvieron que viajar fuera de Estados Unidos con un buen abogado para solucionar el problema, pero nunca había tenido conciencia de que fuera por sus propios familiares-y bueno ellos adoran a sus abuelos, pero ellos son ancianos y no les gusta viajar, así que por eso no asistieron a la boda
-Ahhh, y ¿Jasper tiene ganas de ver a sus tíos?, porque supongo que si vais a ver a sus abuelos, también veréis al resto de la familia…
-No, de hecho es por eso que vamos a ir en Septiembre, porque sus tíos saldrán de viaje por unos meses a Europa, así que Jasper quiere aprovechar para ir a ver a sus abuelos, y llevarme con él para que los conozca, pero…-dijo antes de quedarse callada
-¿Pero?...-dije incitándola a seguir-vamos Alice, ¿Qué es lo que te preocupa?
-Pues no sé, pero…joder sé que es una tontería,-se quedo callada- ¿y si no soy de su agrado?-dijo finalmente, y yo no pude hacer otra cosa que echarme a reír-¡Bella! No te rías, que lo digo enserio-dijo
-Lo siento Alice, pero es que es una estupidez lo que acabas de decir-dije totalmente enserio- ¿a quién no le vas a gustar? Si eres un duendecillo adorable-dije y ella rodo los ojos, aunque no pudo esconder una tímida sonrisa-No tienes nada por lo que preocuparte Alice, te aseguro que te ganaras el corazón de esos ancianos, te has ganado los corazones de todo aquel que te conoce, ¿Qué te hace pensar que con ellos será diferente?-dije sonriendo
-No sé, pero estoy nerviosa-dijo- y eso que aún faltan meses…
-No seas tonta Alice, no tienes porque estarlo, pero dime ¿Por qué Jasper ha tardado tanto en llevarte a conocer al resto de su familia?-pregunte, ya que llevaban varios años de novios, prácticamente desde que eran adolescentes, pues si no recuerdo mal Alice me dijo que llevaban juntos desde que ella tenían 18 años, ya que Jasper era unos años mayor que ella, pues tenía la misma edad que yo, y bueno teniendo en cuenta que se conocían desde mucho antes de estar juntos, debido a que Jasper a diferencia de Rosalie, estudio en Chicago desde los 16 años cuando sus padres se trasladaron a esta ciudad, era extraño que Alice nunca hubiera conocido a sus tíos, o abuelos, aunque claro si no se llevaban tan bien, pues no debía ser tan raro…
-Pues realmente no lo sé, pero supongo que es porque Jasper y Rosalie al igual que sus padres no son muy unidos con el reto de la familia Hale, es mas la señora y el señor Hale, siempre nos consideraron a nosotros mas familia que a la suya verdadera, por eso cuando ellos murieron en ese horrible accidente mis padres y nosotros lo pasamos realmente mal…-dijo tristemente, y la verdad es que cuando yo llegue a Chicago tuve la oportunidad de conocer a los padres de Rosalie y Jasper, sin duda era dos personas con un gran corazón, la señora Hale era un copia de la mismísima Rosalie, aunque claro yo en ese momento no conocía a Rosalie, pues ella había estudiado desde los 16 años en Nueva York, y cuando sus padres murieron lo paso realmente mal, pues cuando se entero de la noticia, se enfado tanto con sus padres por haberla dejado, que no vino a Chicago el día del entierro, sino que cogió un avión y se marcho a Europa a seguir estudiando, por eso Emmett no la había conocido antes, hasta que llego y lo deslumbro, pero incluso el propio Emmett antes de conocerla había pensado que ella debía de ser una persona frívola y egoísta, pues no podía entender como aquella chica no había sido capaz de asistir al entierro de sus padres, pero en realidad Rosalie lo paso realmente mal, y le costó muchísimo superar la muerte de sus padres, de hecho ella odio Chicago durante años, incluso se juro no volver a esta ciudad, pero las cosas cambiaron tanto cuando un día se vio obligada a regresar y conoció a Emmett…
-Sí recuerdo eso, nunca había visto a Esme llorar tanto-dije recordando aquel horrible momento
-Mi madre la quería como a una hermana, le dolió mucho su pérdida-dijo Alice
-Debió de ser duro para ella-dije mientras observaba como Alice se incorporaba y tomaba su móvil entre sus manos, el cual estaba sobre la mesita de la sala de estar junto al sofá, para después mirar la hora, la cual no podía alcanzar a ver desde donde yo me encontraba.
-Sí, fue duro para todos, sobre todo para Rose, suerte que conoció a Emmett, sino creo que jamás hubiera salido del agujero negro en el que se encontraba-dijo, y yo asentí con la cabeza, ya que estaba completamente de acuerdo con lo que Alice había dicho, porque según lo que la misma Rosalie nos había dicho, pese a que en esos momentos, al igual que ahora su carrera profesional en el mundo del modelaje estaba en lo más alto, psicológicamente estaba destrozada-
-Suerte que ahora está bien, y feliz-dije sonriendo
-Si-Alice suspiro-y suerte si cuando llegue a casa de Jasper no me mata, porque son las 4:30 p.m. así que me voy Bells-dijo cambiando a un tono totalmente alegre y muy diferente al que había mantenido en nuestra anterior conversación.
-Está bien Alice, nos vemos el Lunes-dije mientras ambas nos levantábamos del sofá, para después ver como Alice se ponía sus zapatos de tacón los cuales estaban junto al sofá para después tomar su bolso negro
-Vale, suerte con Charlie, te llamare el Sábado, y dile a Edward que se tome un par de tilas, conociéndolo debe estar realmente acojonado-yo reí, era increíble como Alice conocía a su hermano.
-No te preocupes yo misma se las preparare y me asegurare de que las tome-dije riendo mientras abría la puerta de la entrada para después ver como Alice salía por ella
-Adiós Bells-dijo antes de darme un besito en la mejilla-
-Adiós Alice-dije sonriendo desde el umbral de la puerta a la vez que observaba como se metía en el ascensor.
Cerré la puerta y me dirigí al salón, donde decidí que leería un poco, así que fui hasta el mueble del salón donde se encontraba la televisión y los libros, los cuales ojee hasta ver uno que me llamo la atención, no era un libro de lectura, bueno técnicamente si lo era, ya que era uno de mis libros de la universidad, era un libro de Literatura Inglesa y capto mi atención ya que ese libro me traía buenos recuerdos…
Inicio flash Back
¡Sábado! ¡Maldita sea! Debería estar más que feliz, ¡Era fin de semana! Pero no lo estaba, al contrario, estaba realmente cabreada, ¿Qué importa que fuera Sábado si tenía que pasar todo el fin de semana encerrada en 4 paredes estudiando y haciendo trabajos? Esto era de lo más desesperante, tenía que escribir una odiosa redacción, pues era obligatorio presentarla el Lunes antes de hacer uno de mis exámenes finales, y realmente mi cabeza no estaba muy cooperativa hoy, pues apenas llevabas escritas 120 palabras…
Volví a poner el libro de Literatura delante de mis narices, quizá si volvía a leer el tema, se me ocurriera algo decente para escribir; aunque no tuve demasiado tiempo para concentrarme ya que los dedos de Edward comenzaron a "caminar" a lo largo de mi espalda para después dejar un besito en mi clavícula, porque sí, mi novio se encontraba, al igual que yo, recostado sobre su abdomen sobre mi cama, ya que nos encontrábamos en mi piso, mientras yo "intentaba" escribir una redacción, aunque prácticamente era imposible hacerlo pues cuando Edward estaba a menos de 2 metros de distancia mi capacidad de concentración se reducía seriamente, pero es que entre su trabajo, y mis exámenes finales, apenas habíamos pasado tiempo juntos, y para un día que no tengo que estudiar seriamente, me había sido imposible evitar llamarlo, pues quería pasar un ratito con él, aunque fuera en estas circunstancias. Me gire para sonreírle, de tal manera que pude ver la bonita sonrisa que había en estos momentos en su rostro, no pude evitar suspirar, pues anhelaba demasiado unos días libres para estar con él, la universidad me absorbía al 90% y ahora que estaba a finales de carrera era aun peor.
Sin darme tiempo a reaccionar, sus labios se estamparon contra los míos, dejando mi mente en blanco, disfrutando del dulce y tierno beso que Edward me estaba regalando, aunque para mi desgracia esta vez fui yo la que le puso fin a dicho beso, para después emitir un suspiro lastimero antes de volver a poner mi atención en la hoja de papel que había sobre mi libro, en la cual había escritas un par de líneas, en las que había intentado redactar un comentario lingüístico sobre algunas de las obras más famosas de Shakespeare.
Cuando por fin comencé nuevamente a escribir, ya que un par de argumentos que quizá quedarían bastante bien rondaban mi cabeza, sentí los húmedos labios de Edward nuevamente sobre mi piel, aunque esta vez su objetivo fue mi cuello, ya que comenzó a repartir cortos besos en esa área tan vulnerable de mi anatomía, por la que Edward sentía una peculiar "obsesión" ya que según él era la zona de mi cuerpo que jamás podría evitar besar después de mis labios
-Edward-gemí-para cariño-dije intentando convencerme a mi misma de mis palabras, pues si dejaba que él continuase…entonces cuando separo sus labios de mi piel, por un momento creí haber "ganado la batalla" pero no fue así ya que rápidamente se llevo el lóbulo de mi oreja entre sus dientes para después jalarlo seductoramente antes de soltarlo para así poder sentir como sonreía sobre mi piel-Edward….-ronronee cuando volvió a atacar mi cuello, pero esta vez sus besos eran acompañados por sensuales mordiscos que provocaban que sordos gemidos saliesen por mi boca-Edward-lo llame por tercera vez, pero él seguía haciendo su trabajo
-Mmm- respondió mientras tenía sus labios pegados a mi cuello
-Tengo un final de Lengua el Lunes, y he estudiado demasiado como para no poder presentarme por no terminar esta redacción-dije intentando argumentar una excusa decente para que dejara de hacerme perder la poca cordura que en estos momentos tenía
-Aja-fue su única respuesta
-Si sigues haciendo eso, no podre terminarla,-dije refiriéndome a la redacción- me desconcentras demasiado, es difícil pensar cuando haces eso-dije riendo ya que sus besos mezclados con su respiración que chocaba contra mi piel, me provocaban cosquillas, aunque quizá no debí de haberme reído, ya que al verme sonreír no dudo en seguir provocándome
-¿Hacer qué?-dijo inocentemente-¿Esto?-susurro antes de besar mi mandíbula, donde después comenzó a acercarse peligrosamente a mis labios, los cuales se abrieron de forma involuntaria, esperando encontrarse con los suyos, aunque esto no sucedió ya que el arrogantemente se separo de mi sonriendo burlonamente-Además esa redacción la puedes terminar mañana-dijo cerrando mi libro de literatura con su mano, para después tomarlo y arrojarlo al suelo cuidadosamente.
-Pero mañana quería pasar el día contigo, los dos solitos…-sugerí, ya que si terminaba la redacción hoy, quizá con un poco de suerte podía permitirme estar un par de horas con él, ya que también tendría que repasar mi examen…
-No puedo esperar hasta mañana-dijo convencido mientras acariciaba mi cara con el dorso de su mano-yo quiero estar contigo ahora, quiero besarte, quiero mimarte, abrazarte, quiero….-se quedo callado antes de sonreír
-¿Quieres….?-pregunte yo también sonriendo, incitándolo a seguir, aunque podría imaginarme la respuesta.
-Quiero hacerte el amor-dijo directamente mientras me miraba a los ojos-te he echado de menos,-se quejo infantilmente- te necesito-dijo intentando convencerme, aunque no tendría que esforzarse mucho para hacerlo, pues yo me sentía igual que él, ya que hacia 1 semana que no habíamos tenido relaciones, a pesar de que ciertos días había dormido con él en su departamento, pero nos era imposible implicarnos de esa manera, ya que el llegaba tarde y cansado, y yo caía rendida a la cama, pues estaba agotada de pasarme el día memorizando cosas y leyendo libros, además de que madrugaba muchísimo para asistir a las clases de la universidad, por lo que necesitaba dormir, y él lo entendía así por las noches lo único que hacía era abrazarme y darme muchos besos hasta que ambos caíamos dormidos-además se que tu estas igual que yo-dijo sonriendo al notar que yo me encontraba en la misma sintonía que él
-Me encanta cuando eres tan directo-sonreí, ya que no se había andado con rodeos a la hora de decirme que quería hacer el amor-pero deberías darme razones suficientes, como para que deje de escribir esa redacción-dije señalando a la hoja de papel que había caído al suelo cuando Edward había lanzado el libro-para poder pasar las próximas…mmm-conté mentalmente, si ahora eran las 4 de la tarde quizá un par de horas no harían daño a nadie…-4 horas contigo, en mi cama, los dos desnudos, abrazados,….-dije sonriendo, y el capto mi indirecta, ya que me había dado por vencida, lo había extrañado demasiado, y necesitaba estar de esa forma tan intima con él, así que no me importaba si tenía que pasarme toda la noche en vela escribiendo, porque felizmente lo haría si podía disfrutar de momentos así con él, mmm en ese momento sentí unas ansias enormes por tenerlo dentro de mí, tan solo de pensarlo, sentí como literalmente mi cuerpo tembló de anticipación.
El sonrió antes de incorporarse, de tal manera que rápidamente me tomo de la cintura obligando a mi cuerpo a voltearse quedando así mi pecho pegado al suyo ya que se había colocado sobre mi cuerpo, posicionando sus manos a ambos lados de mis costados, para después bajar su cabeza hasta la altura de la mía, y así poder acercar sus labios hasta mi oído
-primera razón-dijo seductoramente-porque te vuelve loca que te haga vibrar cada vez que te entregas a mi –dijo antes de bajar la cabeza para dejar un sugerente beso en mi hombro, provocando que mi piel se erizara a pesar de llevar puesta una polera de manga larga-segunda razón, porque lo estas deseando, estas ansiosa porque mi cuerpo se entierre en el tuyo-dijo y yo en ese momento sentí como mi cuerpo ardía-y tercera razón, porque me has extrañado tanto como yo a ti, y porque para ti al igual que para mí, es una necesidad vital demostrar eso que sentimos, tan vital como lo es respirar-susurro finalmente antes de que su mirada me perforara el corazón, esa mirada que me tenía tan enamorada, y que me daba la certeza de que sus bonitas palabras eran sinceras, así que sin poder retener mas las ganas hundí mis dedos en su mechones cobrizos de pelo y atraje sus labios hasta los míos, los cuales no tardaron en encontrarse, para después permitir que nuestras lenguas danzaran juntas
-¿Son esas razones suficientes preciosa?-dijo antes de sonreírme de forma cómplice-o quieres que siga…-dijo para después dejar un beso en la punta de mi nariz
-mmm…creo...que puedo conformarme-dije riendo antes de arrebatarle la sudadera que vestía, pues estábamos a mediados de Enero y las temperaturas en Chicago eran muy bajas, para así transformar una aburrida tarde de estudio en una interesante tarde de "estudio"….
Fin flash Back
Ese día fue genial, jamás podre olvidarlo, sobre todo porque si mal no recuerdo sus bóxers terminaron sobre mi libro de literatura…
Finalmente opte por releer algunas de mis escenas favoritas de "Cumbres borrascosas", uno de los mejores libros que había leído, aunque sin duda no era uno de los preferidos de Edward, ya que él y la literatura no es que congeniaran muy bien, el siempre había preferido leer otro tipo de libros, de esos con términos científicos, que solo él en esta casa podía entender, en realidad en ese ámbito éramos muy diferentes, pues nos gustaban libros totalmente diferentes, aunque eso no quitaba el hecho de que prácticamente se supiera todo el dialogo de los personajes de Romeo y Julieta, pues lo había obligado a ver esa película cientos de veces, y a pesar de sus quejas yo nunca me aburría de verla, simplemente pensaba que era una película genial.
Estuve leyendo media hora, pues a las 5 decidí prepararme algo para merendar para después hacerle una llamadita rápida a Edward, la cual no tardo en responder ya que al 3 pitido me contesto
-Hola hermosa-dijo dulcemente
-Hola cariño, ¿te pillo ocupado?-le pregunte
-No, estoy en mi consultorio tomándome un café, tengo 10 minutos libres antes de volver a planta-contesto
-Eso está bien, no me gusta verte cansado…¿has tenido mucho lio esta mañana?-dije un poco preocupada, pues yo sabía que su trabajo a veces era agotador pero no me gustaba para nada verlo llegar a casa cansado…
-En realidad si, ha sido una mañana algo movida, pero en Chicago siempre lo son, ya sabes una ciudad grande equivale a muchas personas enfermas, y accidentes….-dijo con voz cansada, para que segundos después escuchara un fuerte ruido al otro lado de la línea-Voy enseguida Tom-escuche la voz de Edward un poco alejada del teléfono
-¿Edward?
-Cariño tengo que colgar, al parecer no voy a poder tener mis 10 minutos de descanso, han subido a una niña con una grave infección, nos vemos en par de horas ¿vale?-dijo
-Vale…-dije, jolines es que lo estañaba muchísimo
-Te amo, no lo olvides-dijo sinceramente-
-Y yo cariño
-Adiós preciosa, te mando un beso-
-¿Por qué mejor no vienes y me lo das?-dije juguetona, vale sabia que se tenía que marchar, pero por unos minutos más nadie se iba a morir…o al menos eso esperaba
El rio antes de contestar-prometo darte muchos esta noche-yo sonreí
-Eso espero, bueno no te entretengo mas, adiós amor-dije antes de que finalmente nos despidiéramos para después cortar la llamada.
Pasadas las 6 de la tarde Victoria y Rachel llegaron sin problemas al departamento, la niña estaba hermosísima con ese vestido azul, morado y blanco (FP) tan bonito que vestía, y que a la vez resaltaba sus rojos rizos sobre su tez pálida y sus dorados ojos, los cuales eran totalmente diferentes a los de Victoria, ya que esta tenía los ojos de un intenso color azul mar, se podría decir que ese era el único rasgo que las diferenciaba porque básicamente eran como dos gotas de agua. Tras saludarnos, con un abrazo y tras conseguir que una tímida Rachel, la cual escondía su rostro en el pecho de su madre, también me saludara entramos en el salón, donde Victoria se sentó en el sofá, sosteniendo a Rache sobre su regazo.
-Wau, Bella este departamento es genial, ¿es tuyo?-pregunto Victoria al cual vestía un top estampado blanco, conjuntado con unas simples vaqueros y unos altos tacones marrones (FP)mientras yo me sentaba junto a ella en el sofá, para después tomar las manitas de Rachel y sonreírle
-No-dije negando con la cabeza, y sonreír, pues si Edward me hubiera escuchado ahora mismo me estaría reprendiendo, ya que según el todo lo suyo era mío, pero yo me negaba a aceptar ese "trato" que prácticamente me había obligado a aceptar-Es de Edward
-¿Edward? ¿Quién es Edward?-me pregunto Vicky
-Mi prometido-dije sonriendo-
-¡Es cierto Bella! Joder tienes que contármelo todo, a ver ¿es guapo? ¿Dónde os conocisteis? ¿Y cuándo voy a tener el honor de conocerlo?-dijo emocionada, y yo reí alegremente pues sin duda Victoria seguía siendo la misma chica que había conocido cuando llegue a Forks
-Es tremendamente guapo-dije riendo mientras respondía a su primera pregunta-Nos conocimos en una fiesta de graduación, bueno en su fiesta de graduación, y bueno ya lo conoces-dije dejándola atónita
-¿En serio lo conozco?-dijo sorprendida y yo asentí-pues a mí no me suena ningún Edward, es mas creo que jamás he conocido a uno, debes estar confundida Bells-dijo pensativamente, supongo que intentando recordad haber conocido a alguien llamado Edward
-Bueno quizá no hayas hablado con él, pero seguro que lo has visto ya que era el chico que iba conmigo el Domingo-dije aclarando sus dudas
-¿Qué chico iba contigo el Domingo? Que yo recuerde…-dijo y de pronto se quedo callada-¡Oh dios! ¿¡El bombonazo que estaba sentado detrás de ti es tu prometido?-yo asentí riendo nuevamente-Joder Bella que suerte tientes, pero si estaba buenísimo-dijo riendo para después taparle los oídos a su hija-seguro que folla de puta madre-dijo sonriendo para después quitarle las manos a Rachel de los oídos y ver como su hija fruncía el ceño al no entender por qué su madre había hecho eso, yo solté una gran carcajada
-No sabes cómo había echado de menos tu manera de expresarte-dije riendo, ya que ella lo decía todo tal cual lo pensaba, sin importarle si algo estaba bien o mal dicho, ella siempre lo decía.
-Soy única en mi especie-dijo riendo-bueno, pero a ver empieza desde el principio, lo quiero saber todo-dijo , así que comencé a relatarle la historia de mi vida, lo cual me provoco que a lo largo de nuestra conversación yo sonriera, al ver los gestos que hacía con su cara, al principio estuvo totalmente de acuerdo en que Edward era un completo gilipollas, pero después cayó rendida a los encanto de mi prometido, incluso me habría puesto celosa de no saber que Victoria tenía una forma de ser muy original.
-Oh dios, debió pensar que era un maleducada, ni siquiera le salude-dijo cuando llegue al final de mi relato, el cual desembocaba en nuestro encuentro el anterior Domingo
-No, para nada, además tu tampoco sabias que él iba conmigo, y yo también tuve parte de culpa, pues se me olvido presentaros-dije sinceramente-pero espero que tengáis oportunidad de conoceros antes de la boda, porque por si lo dudabas estas invitada, y espero que no me falles Victoria Lefevre -dije pronunciando incluso su apellido severamente, aunque no me aguante la risa y finalmente me fue imposible no sonreír
-Oh gracias Bells, te prometo que estaré ahí ese día-dijo sonriendo-además es genial que sea tan pronto, me has dicho ¿el 13 de Agosto no?-yo asentí-pues genial, porque me quedare en Chicago hasta Noviembre, así que es tiempo suficiente-yo sonreí
-Mmm, por cierto ¿No me vas a decir que haces en Chicago?-dije sonriendo
-Hemos venido a ver a las hermanas de Riley-dijo con una gran sonrisa en la cara, que únicamente reflejaba amor, mucho amor
-¿y quién es Riley?-dije alzando una ceja
-Papi, papi, papi-canturreó Rachel, la cual se encontraba dibujando bocetos en un folio, pues mientras Victoria y yo hablábamos la niña se había aburrido de estar sentada, así que le había dado un par de folios blanco y algunos rotuladores, por lo que ahora se encontraba arrodillada en el suelo mientras que sus brazos estaban apoyados en la mesita central a la vez que sus manos se movían sin parar trazando líneas sin sentido.
-Si así se llama papa-dijo cariñosamente Victoria dirigiéndose a su hija-
-Supongo que eso responde a mi pregunta-sonreí- pero a ver ahora te toca a ti, cómo fue que tu vida cambio tanto
-Mmm…bueno después de que te marcharas de Forks, me fui a Nueva York donde estudie empresariales-dijo sonriendo, y la verdad es que a pesar de que Victoria era toda una cabeza loca, las matemáticas y los números siempre se le dieron genial, a diferencia de mi, ya que los números y yo nos habíamos odiado siempre-solamente fueron 2 años, así que cuando termine de estudiar encontré trabajo, y bueno alquile un piso, y mi vecino de arriba y yo congeniamos súper bien, por lo que comenzamos a salir, y salir…y bueno a los 2 meses éramos novios, Riley, me volvía y me vuelve loca, nunca me había sentido así-continuo relatando-el pequeño inconveniente, en ese momento de mi vida, llego cuando en una fiesta, el se emborracho, yo me emborraché, el estaba caliente, yo me estaba quemando, los aseos estaban libres, y bueno el resto te lo puedes imaginas, ya que acabamos haciéndolo en un aseo sin condón-dijo-
-Pero a ti nunca te había pasado eso-dije refiriéndome a lo del condón, ya que ella por muy borracha que estuviese siempre se había cuidado
-Joder, tía, lo sé pero en ese momento no lo pensé, además he de añadir en mi defensa que nunca había bebido tanto alcohol como lo hice aquella noche-yo la reprendí con la mirada-bueno además que joder cuando estaba con él no podía pensar en otra cosa que no fuera él y….mierda ¡eso ha sonado muy cursi!-dijo riendo, y yo reí al igual que ella, pues era tan extraño escucharla hablar así, pero supongo que es eso lo que te hacia estar enamorada, ya que yo conocía a la perfección ese sentimiento, y el poder que tenia sobre mi.-No, pero aunque parezca una locura, no me arrepiento de nada, ella-dijo señalando a su niña-junto a Riley son lo mejor que me ha pasado, a pesar de que a la mañana siguiente cuando recordé que lo había hecho sin condón pensé seriamente en la posibilidad de ahorcarme… por una vez en mi vida realmente sentí miedo-dijo ahora seriamente-era joven, y podía estar embarazada, en ese momento me eche a llorar como una niña pequeña, no sabía qué hacer…
-Me hubiera gustado estar a tu lado en esos momento-dije siendo sincera
-No te preocupes Bells, en realidad solo fue duro al principio, pues me encontraba confundida, pero todo mejoro cuando se lo conté a mi familia, me sorprendió tanto su reacción, ya que yo me esperaba gritos y reproches, pero al contrario todos me apoyaron tanto-dijo sonriendo
-Supongo que ahora la adoran-dije señalando a Rachel
-Mi madre está loca con ella, la tiene súper malcriada, le compra todo lo que la niña le pide-dijo y yo sonreí, al imagíname a la Señora Lefevre, ella era una mujer muy amable y bondadosa
-¿Y qué tal se lo tomo Riley cuando se entero de la noticia?
-Cuando se lo dije, se lo tomo bastante bien, se puso un poco pálido, pero creo que fue porque lo mire fijamente y le dije "cariño el polvazo de la fiesta estuvo genial, pero ahora estoy embarazada, así que vamos a ser padres" ya que en ningún momento pensé en abortar-dijo seriamente, y la verdad que eso en ella era algo normal, pues Victoria era una "chica dura" pero no era capaz de matar a unas mosca, por lo que nunca mataría a una vida-por un momento pensé que saldría huyendo, y que me dejaría sola y como una ballena, incluso disimulo bastante bien lo acojonado que estaba cuando, por si las dudas, me volví a hacer una prueba de embarazo y un análisis sanguíneo-dijo sonriendo al recordad ese momento-pero lo cierto es que se porto como lo que es, un hombre increíble, pues estuvo en todo momento conmigo, jamás me dejo sola, atendía cada uno de mis antojos durante mi embarazo , y soportaba mis cambios de humor, incluso compramos una casa en Nueva York antes de que Rachel naciera, por lo que actualmente seguimos viviendo allí-dijo feliz-él se desvive por Rachel, realmente la adora, es su ojito derecho
-¿Y tú con el estas bien?-dije-¿Lo amas?
-Si Bells, es decir en todo este tiempo hemos tenido nuestros baches, pues cuidar a una niña no ha sido nada fácil, la vida nos ha cambiado drásticamente, pero él es genial conmigo, me cuida muchísimo, bueno nos cuida muchísimo, y en estos 3 años que llevamos de novios, mi amor por él ha crecido tanto que no sé como tantas emociones y sentimientos caben dentro de mi corazón-dijo
-¡Oh dios, es cierto te has vuelto una cursi empedernida! Jamás pensé escucharte decir estas "gilipolleces de enamorados"-dije repitiendo las palabras que ella solía decir cuando estábamos en el instituto. Ella me dio un codazo, y yo reí con ganas-
-Seguro que tú eres peor-dijo burlándose
-Quizá-dije riendo-no , pero es broma, realmente me alegro tanto de verte así de feliz, no conozco a ese tal Riley, pero me ya me cae bien, y por lo que me has contado, debe estar completamente loco por ti-
-Sí, estoy cien por cien seguro de que me ama tanto como yo a él, y tienes que conocerlo, le he hablado mucho de ti ¿sabes?-dijo riendo
-Espero que solo le hayas contado cosas buenas-bromeé
-Oh, no, solo le he contado todos tus trapos sucios-dijo sonriendo-
-Sé que no harías eso-sonreí
-Claro que no Bells, oye deberíamos cenar un día los 4, seguro que Riley y Edward se harían amigos
-Claro que si, solo que tendremos que sacar algo de tiempo, con la boda estoy muy liada, Alice, mi cuñada no me da ni un respiro-dije –pero en cuanto pille una noche libre, salimos a cenar, además que no me he olvidado de que tengo la responsabilidad de ser tu guía turística mientras estés en Chicago, así que no pienses que no voy a cumplir mi promesa de llevarte a conocer los rincones más bonitos de Chicago
-Esperaré emocionada ese viaje turístico por Chicago-dijo riendo
-¿Y donde os estáis quedando a vivir durante estos meses?-pregunte
-Estamos con las hermanas de Riley, ellas tienen una casa a unas manzanas de aquí-dijo haciendo gestos con las manos-Hacia tiempo que Riley no veía a sus hermanas, así que decidimos venir a pasar un tiempo con ellas, además que Sharon y Rebecca tenían unas ganas enormes de ver a Rachel, así que pensamos que sería una buena oportunidad para viajar, y pasar unos meses tranquilos, y alejados de la rutina-me explico
-Bellaaaa-me llamo la pequeña muñequita de porcelana que aun seguía arrodillada sobre un cojín junto a la mesa, de tal manera que voltee mi cabeza para prestarle total atención a Rachel, lo cual me impidió seguir hablando con Victoria-mida, esta edes tu-dijo mientras ilusionada alzaba el papel, en el cual ahora había dibujado, algo, que he de suponer que era yo, ya que al ser una niña de 3 años, lo único que había en el papel eran garabatos sin mucho sentido-y esta ez mami y yo-dijo riendo mientras señalaba a otros dos garabatos, los cuales se encontraban junto al mío-¿te guzta?
-¡Es un dibujo precioso princesa!-dije sonriéndole-¡eres una autentica artista!-dije y ella sonrió marcando sus hoyuelos
-Ez pada ti-dijo estirando el brazo de tal manera que yo pudiera coger el dibujo
-¿Me lo regalas?-dije y ella asintió con la cabeza sonriendo, para que después yo tomara el dibujo con mi mano
-Muchas gracias, me gusta mucho tu regalo-dije feliz por el simple detalle de la niña-es más lo voy a pegar en la nevera, ¿me acompañas?-dije levantándome del sofá para después tenderle la mano, la cual ella acepto rápidamente, pues entrelazo su mano con la mía, de tal manera que la guie hasta la cocina, donde con uno de los imanes pegue el dibujo en la nevera, junto a una foto de Edward y yo
-¿te gusta como queda?-le pregunte a Rachel
-Si-dijo alegremente mientras observaba con ojos muy abiertos el resto de fotografías que había en la nevera, que a pesar de no ser mas de dos o tres, eran muy divertidas, ya que en casi todas, sobre todo en la que tenia junto a Alice, salíamos haciendo estupideces-¿Quién es?-pregunto la niña de manera curiosa mientras señalaba la fotografía en la que Rosalie estaba junto a mi-
-Ella es una amiga mía -respondí
-¿Mi mama?-pregunto
-tu mama también es mi amiga-dijo y abrió su boquita formando una perfecta O
-¿El tamben es tu amigo?-volvió a preguntar mientras la tomaba entre mis brazos y la alzaba para que pudiera ver mejor las fotos, y los imanes, que al parecer también habían captado su atención, ya que eran formas geométricas-
-Sí él es mi amiga, y también es mi novio-dije ya que había señalado la fotografía en la que Edward y yo nos encontrábamos abrazados
-Mi papi tamben ez novio de mi mami-dijo sonriendo, y yo sonreí al ver su expresión tan inocente. En ese momento Victoria entro en la habitación
-Rachel, cariño ¿ya estas otra vez con uno de tus interrogatorios?-dijo dirigiéndose a su hija, la cual se encogió de hombros al no entender bien las palabras de su madre, por lo que esta siguió hablando-Esta en la edad en la que todo lo pregunta, quiere saberlo todo, esta jovencita es muy curiosa-dijo haciéndole una carantoña, lo cual provoco que un musical carcajada procedente de Rachel retumbara en la habitación
Pocos minutos después, en los que habíamos estado hablando entretenidamente en l cocina debido a las ocurrencias de la niña, escuchamos como la puerta de la entrada se abría, para después escuchar unos pasos a lo largo del pasillo
-Preciosa, he llegado a casa-dijo la aterciopelada voz de Edward, mire el reloj de la cocina, el cual marcaba las 7 y media de la tarde , valla el tiempo se me había pasado volando, apenas me había dado cuenta, pues había estado muy entretenida hablando con Vicky y riendo con Rachel.-¿Dónde estás?-volví a escuchar su voz, ya que no había contestado a su saludo-hace unas horas estabas loca porque te diera una de mis sesiones de besos, y ahora ¿ni siquiera vas a salir a darme uno?-dijo, y esta vez lo escuché algo mas distanciado, supongo que habría entrado en el dormitorio buscándome, aunque claro que yo para ese momento estaba tan colorada que debía parecer una manzana, ya que Victoria no paraba de mirarme con una gran sonrisa a la vez que me guiñaba un ojo, y volvía a sonreír-
-Estamos en la cocina-respondí utilizando el plural
-¿Estamos?-pregunto mientras escuchaba como se acercaba-Pensé que Alice estaría con Jasper-dijo segundos antes de entrar a la cocina con esa arrebatadora sonrisa que lo caracterizaba, y que no borro cuando vio a mis acompañantes junto a mí, por un momento llegue a pensar que se sentiría algo cortado, o cohibido, pero por dios Bella, ¡Es Edward! ¿¡Desde cuando el es tímido!-Oh, Hola-dijo mientras se acercaba a mí y dejaba un sonoro beso en mi mejilla, muy cerca de mis labios
-Hola-saludo Victoria, bien ahora era el momento de presentaciones, así que no me hice esperar
-Cariño, ella es Victoria, la amiga de la que te hable, y Victoria, el es Edward, mi prometido-dije realizando las presentaciones correspondientes
-Encantada-dijo Victoria amablemente mientras Edward avanzaba dos pasos para darle un par de besos en las mejillas a modo de saludo
-Igualmente - respondió el amigablemente, para después volver a adueñarse de mi cintura, para a continuación sentir como Rachel posaba su mano en mi mejilla, queriendo llamar mi atención
-Oh, princesa disculpa, Edward, te presento a Rachel-dije riendo-Rachel él es Edward-dije y Victoria rio al ver como cuando Edward poso su mirada en la niña, esta se sonrojo, pero sonrió adorablemente
-Hora hermosa-dijo dulcemente Edward mientras le acariciaba la cara a la niña, la cual le respondió un tímido "hola", para después enterrar su carita en mi cuello, lo cual provoco que todos riéramos, y es que el encanto natural de Edward, de una u otra forma afectaba a todas las edades…
Estuvimos hablando los 3 animadamente en el salón nuevamente hasta las 8 y media de la tarde, y realmente me puse feliz al ver como Edward y Victoria entablaron una animada conversación e hicieron buenas migas, incluso Victoria se atrevió a bromear sobre anécdotas que ambas habíamos vivido en el instituto, provocando que en alguna que otra ocasión yo me sonrojara seriamente mientras que Edward reía alegre.
-Bueno Bells, creo que es hora de que la princesita y yo nos marchemos-dijo mientras se levantaba del sofá
-¿Queréis quedaros a cenar?-dije ofreciéndole una invitación, ya que realmente a mi no me molestaría que se quedasen y estaba más que segura que a Edward tampoco
-No Bells, muchas gracias por la invitación, pero a Rachel le espera un buen plato de deliciosas verduras-dijo mirando a la niña, la cual puso mala cara, ya que al parecer las verduras no eran de su agrado-no me mires así, te prometo que si te las comes, papa te comprara un helado-le dijo a la niña la cual en estos momentos estaba haciendo un puchero adorable-además Riley debe estar en casa ya, así que no quiero que se preocupe mucho-dijo volviendo a dirigirse a nosotros-
-Está bien Vicky, cuidaros mucho ¿vale?-dije una vez todos nos encontramos en la puerta del departamento-
-Si mami-dijo Victoria burlonamente, para después sonreírme mientras sostenía a Rachel tomada en brazos, la cual estaba la mar de entretenida con el pelo de su madre
-Tienes mi numero, llámame para lo que necesites, -dije sonriéndole-y recuerda tenemos pendientes un par de salidas-dije recordando que había prometido mostrarle la ciudad, además de que teníamos pendiente una cena para cuatro
-Claro Bells, nos vemos pronto, ¡adiós!-dijo despidiéndose para después salir por la puerta
-Adiós-respondimos Edward y yo, después de escuchar un tímido "adiós" por parte de Rachel, para después cerrar la puerta, donde esta antes de cerrarse completamente, Edward de forma espontanea ya se había adueñado de mis labios
-¿Tanto me has extrañado?-murmuré divertida cuando me separe de el
-No sabes cuánto-dijo acunando mi rostro entre sus manos para dejar un beso en mi frente-Si antes me he contenido ha sido simplemente por cortesía, pero tenía una ganas enormes de devorarte a besos-dijo sonriendo comenzando a repartir muchos besos por mi rosto, y dios eso se sentía tan bien, estos pequeños gestos, sus caricias, sus palabras, mmm simplemente me volvía loca, tanto que me daban ganas de encerrarme en el dormitorio con el y no dejarlo salir durante, muchas, muchas horas….lástima que hoy no podríamos…
No tardamos mucho en preparar algo de comida, la cual devoramos durante la cena, la cual fue muy entretenida, ya que Edward me había contado que en el día de hoy una enfermera había entrado a trabajar, y bueno al ser la nueva, no se había percatado de que el hijo del Doctor Cullen estaba comprometido, por lo que ella muy abiertamente había "intentado seducir" a mi prometido, lo cual me había causado mucha gracia, y no es que yo no fuese celosa, ya que he de admitir que lo era…aunque solo un poquitín…, pero eso no era lo que había provocado que casi me atragantara durante la cena riendo, pues al parecer Edward había tratado de forma sutil y delicada rechazarla-jolines, si es que encima había sido amable, sin duda era encantador, pues si esto hubiera sucedido hace un par de años, podrían haber pasados dos cosas, una: que Edward se la hubiera tirado, o dos: que Edward le hubiera dicho ni corto ni perezoso, que se fuera a freír espárragos…-pero al parecer la chica era retrasada porque no paraba de insistir, así que el propio Carlisle había intervenido nombrándome "accidentalmente" delante de la chica, la cual se había quedado estática al enterarse de que el guapo Dr. Cullen estaba prometido, Ja que se joda, además de tener que soportar ser reprendida por el jefe en su primer día de trabajo ya que Carlisle le había dicho seriamente que no podía perder el tiempo comportándose como una adolescente pues estaba en un hospital y uno de los requisitos para mantener su puesto de trabajo era ser responsable, y anteponer su deber ante cualquier cosa, y bueno para que negarlo al final de todo me había picado la mosca de los celos y me había mosqueado un poco, pues me había jodido un poco (bastante) que la dichosa enfermera se le tirara a la yugular… pero bueno después de un par de bromas mas por parte de Edward burlándose de mi "cara de mala leche" había conseguido volverme a sacar una sonrisa, como siempre solía hacer, pero ¿Quién podía resistirse? Ya que con sus absurdas bromas era imposible no hacerlo, y es que realmente él era una persona divertida, con la que jamás te podrías aburrir, el siempre sabia quitarle tensión a la situación, siempre sabia distraerme cuando estaba mal, o deprimida, el siempre seria la alegría de mi vida
-Nuestro avión sale mañana a las 5 de la tarde, así que vendré a casa a las 4-dijo Edward, el cual se encontraba sentado en la cama apoyado sobre el respaldar de esta, puesto que hacia un par de horas que habíamos cenado y ya era algo tarde así que habíamos decidido acostarnos, yo me estaba poniendo el pijama en el baño, pero había dejado la puerta de este abierta así que podía escuchar lo que me decía, además que también era capaz de ver parte de sus piernas, las cuales se encontraban cubiertas por la única prenda que estaba utilizando para dormir, sus pantalones grises de pijama
-¿Y qué pasa con las tres horas que faltarían para terminar tu turno? ¿Tendrás que recuperarlas el Lunes?-pregunte mientras recogía mi pelo en una coleta, ya que hacía mucho calor como para dormir con el cabello suelto
-Técnicamente ya las he recuperado, recuerda que el Lunes hice 3 horas extras, así que no tendré que recuperarlas la semana que viene-dijo
-Bien-dije sonriendo-¿sabes ya que turno tendrás la semana que viene?
-No, mañana me lo dirán, ya que normalmente nos lo comunican a final de semana-dijo, mientras yo salía andando descalza hacia la cama, donde él me recibió con los brazos abiertos, por lo que yo me acomode junto a su costado rodeando su cintura desnuda con mis brazos
-Vale cariño-dije volteándome dándole la espalda, ya que de esa manera me encontraba más cómoda, aunque él no tardo en juntar nuestros cuerpos, ya que el pego su pecho a mi espalda, colocándonos en posición de cucharita y rodeo mi abdomen con sus brazos a la vez que apoyaba la cabeza en el huevo de mi garganta para así poder dejar un camino de besos lo largo de mi cuello, lo que provoco que mi cuerpo reaccionara y mi piel se erizara, y él lo noto, pues conocía a la perfección todas y cada una de las reacciones que provocaba cuando hacia ese tipo de cosas, así que comenzó a deslizar sus dedos por mi estomago a la vez que mordía el lóbulo de mi oreja
-Has venido con ganas de jugar ¿eh?-dije en tono picaron mientras atrapaba su mano para inmovilizarla ya que esta estaba acercándose demasiado a la zona prohibida, o al menos lo seria esta noche
-Sí,-susurro en el hueco de mi cuello en un tono tan sensual que me excito-de hecho tengo muchas ganas de jugar-dijo mientras lograba liberarse de la presión que mi mano ejercía sobre la suya, para después dirigirla hacia la zona baja de mi vientre y meterla por dentro de los pantalones azules de mi pijama
-Cariño para-dije atrapando rápidamente su mano de nuevo, y posicionándola nuevamente en la zona superior de mi abdomen.
-¿Por qué?-pregunto confuso ya que lo había rechazado
-Edward…estamos a finales de mes-murmure
-¿Y eso que tien…?-dijo aunque de pronto se calló como si la odiosa realidad le hubiese caído encima como un cubo de agua fría, -oh…mierda...-murmuro quejándose lo cual hizo que sonriera, pues siempre ponía la misma cara cuando su "enemiga", pues así era como Edward llamaba a mi periodo el cual regularmente tenia cada final de mes, llegaba a joderle un rato, bueno en realidad a jodernos, porque a mí también me daba el coñazo-se me había olvidado la fecha en la que estábamos-lloriqueo, porque si, la confianza que Edward y yo teníamos eran tan sumamente enorme, que en estos 3 años se había aprendido incluso hasta la fecha en la que me venía la regla, y es que 3 años juntos, y prácticamente 2 de convivencia no pasaban en vano- De haberlo recordado hace dos días, hubiera aprovechado mejor la noche…-murmuro afligido
Yo reí- ¿Y no la aprovechamos? Pero si apenas me dejaste dormir, prácticamente tuve que ser yo la que te obligo a cerrar los ojos, y a dormirte ya que tenias que madrugar-dije sonriéndole cuando ese recuerdo atravesó mi cabeza-además son un par de días, y si has sobrevivido durante 3 años, una vez más podrás hacerlo-dije burlonamente, y el rio entre dientes antes de acercarse a mi oído
-Bueno, vale, pero eso no quiere decir que no pueda meterte mano-susurro en mi oído riendo, para que después rápidamente su mano, la cual estaba en mi abdomen, volara hasta colarse debajo de mi camiseta, para ascender hasta mi sujetador, metiendo la mano bajo este, y dejándome sin respiración-
-Edward…no me hagas esto-dije intentando sonar firme, ya que había acunado uno de mis pechos con su mano mientras su pulgar se dedicaba a juguetear con mi pezón
-Andaaa…solo quiero jugar-dijo sensualmente…. ¡Bella reacciona! Me dije mentalmente, y valla que si lo hice, porque de un manotazo lo obligue a que sacara su traviesa mano de mi sujetado y de mi camiseta
-¡Auch!-se quejo, antes de que yo me volteara para quedar así cara a cara con él-¿Por qué me pegas?-dijo divertido
-¿Qué por qué te pego? Porque no pienso permitir que me dejes con el calentón del siglo-lo reprendí, y el sonrió divertido-y o te portas bien, o te juro que duermes en el sofá-lo amenace dándole con mi dedo en el pecho, borrando la sonrisa que tenía en la cara,
-¿Al sofá?-dijo con miedo en la voz-no serias capaz…-dijo y yo alce una ceja desafiante-valeeee…te prometo que voy a ser un chico bueno esta noche-dijo dándose por vencido y yo sonreí mentalmente satisfecha al verme ganadora-pero ahora,¿ me vas a dejar abrazarte al menos?-casi suplico, y yo sin decir nada me volví a voltear, para quedar nuevamente en nuestra antigua posición, estilo cucharita, escuche como bufaba frustrado, así que sonreí por unos segundos antes de tomar su brazo y pasarlo alrededor de mi cintura, depositando su mano sobre mi abdomen, y a su vez mi mano sobre la suya
-¿No me querías abrazar?-dije juguetona, y el no tardo en volver a pegar nuestros cuerpos a la vez que entrelazaba una de sus piernas entre las mías y nuevamente enterraba su cara en mi hombro, donde sentí como aspiraba fuertemente mi aroma, para después dejar un beso en el, yo en respuesta tome su mano y la alce para así poder besar sus nudillos, y después volverla a dejar donde anteriormente se encontraba, en mi vientre.
Nos quedamos en silencio durante un largo tiempo, hasta que finalmente sentí como mis parpados comenzaban a pesarme demasiado, por lo que pronuncie las palabras mágicas antes de dormirme, ya que de no ser porque cada poco tiempo Edward dejaba tiernos besos en mi espalda, habría jurado que se habría dormido, aunque sabía que nunca lo haría sin decirme que me quería, pues era una regla general hacerlo antes de dormir.
-Te amo idiota-dije riendo en la oscuridad de la habitación
-Te amo refunfuñona-dijo antes de clavar sus dientes en la piel de mi cuello para después dejar un húmedo beso, yo sonreí mientras me aferraba más a su abrazo, para así darle paso a la inconsciencia…









