CAPITULO IV: Los Cambios no son tan tormentosos.


BPOV

— Bella, ¿Ya sabes cuando te iras a Florida? —Susurró Jane.

— ¡Si! —Afirmé con una sonrisa—. Mi padre ya compró el boleto. Hoy en el almuerzo daré la noticia

Era lunes y me encontraba en mi usual clase de literatura hablando con Jane, ya que la señorita Sheen se había ausentado por unos minutos. Habían pasado al rededor de seis semanas desde que decidí que viajaría a Miami. Ya estábamos a mitad de Julio y en una semana se acabaría la escuela oficialmente.

Todo este tiempo había transcurrido rápidamente. Con las vacaciones de verano tan cerca, todo el alumnado estaba hasta el tope con los exámenes y proyectos finales. Por fortuna ya todo había finalizado y esta ultima semana sería de ayuda para aquellas personas que necesitaban créditos extras.

Mis dramas familiares habían disminuido considerablemente. Sam ya no veía tan seguido a Mike desde que se descubrió sus inasistencias en la escuela y había utilizado ese tiempo de sobra para concentrarse en calculo y las otras materias. Renee, después de charlar con Becca, había reducido su ingesta diaria de alcohol. Cosa que agradecía enormemente. Por mi parte todo iba de maravilla, la exaltación por mi viaje era notoria y mi mente estaba tan ocupada pensando en Miami o en los asuntos escolares, que cada vez que tocaba la cama caía agotada. No tenía chance alguno de pensar en la jodida molestia de Tony Masen.